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Tratamiento térmico del aluminio: qué son los estados T5, T6 y T7

Qué es el tratamiento térmico de las piezas de aluminio fundido y en qué se diferencian los estados T5, T6 y T7. Cómo la solubilización, el temple y la maduración elevan las propiedades mecánicas, y qué aleaciones son tratables.

Lote de anillos metálicos mecanizados

Una pieza de aluminio recién colada no siempre tiene las propiedades mecánicas que necesita: el tratamiento térmico es lo que las eleva. Entender los estados T5, T6 y T7 ayuda a especificar correctamente una pieza fundida y a comparar propuestas en igualdad de condiciones.

Por qué se trata el aluminio fundido

Las aleaciones de aluminio tratables —las que llevan magnesio— pueden endurecerse mediante un ciclo térmico que reordena su microestructura. El resultado es una pieza más resistente y, según el estado, más dúctil, sin cambiar su forma. Es la diferencia entre una pieza estructural que aguanta en servicio y una que no. El tratamiento se aplica tras la colada, normalmente antes del mecanizado final.

El estado T6: el tratamiento completo

El T6 es el tratamiento de referencia para piezas estructurales. Consta de tres etapas:

  1. Solubilización: se calienta la pieza a alta temperatura para disolver los elementos de aleación en el aluminio.
  2. Temple: se enfría rápidamente (en agua o aire forzado) para “congelar” esa disolución.
  3. Maduración artificial: se calienta de nuevo a temperatura moderada para que precipiten partículas finas que endurecen el material.

El T6 da las máximas propiedades mecánicas a aleaciones como AlSi7Mg / A356 o AlSi10Mg, habituales en fundición por gravedad y baja presión.

El temple: el paso más delicado

De las tres etapas del T6, el temple —el enfriamiento rápido tras la solubilización— es el más crítico. Debe ser lo bastante rápido para “congelar” la disolución de los elementos de aleación, pero un enfriamiento brusco introduce tensiones y deformación en la pieza. Por eso las fundiciones ajustan el medio de temple (agua, agua caliente, aire forzado o polímeros) según la geometría: una pieza compleja puede deformarse y necesitar un enderezado posterior, o un medio de temple más suave que sacrifique algo de propiedades a cambio de estabilidad dimensional. Es un equilibrio que conviene tener en cuenta en piezas de tolerancias ajustadas que luego se mecanizan.

El estado T5: maduración sin solubilización

El T5 es más sencillo: se somete la pieza solo a maduración tras el enfriamiento desde la colada, sin la solubilización ni el temple previos. Mejora las propiedades de forma moderada y, sobre todo, estabiliza la pieza dimensionalmente. Es más económico y más rápido, y basta cuando la pieza no necesita las máximas prestaciones.

El estado T7: sobremaduración

El T7 lleva la maduración más allá del pico de dureza (sobremaduración). Se sacrifica algo de resistencia a cambio de mayor estabilidad dimensional y resistencia a la corrosión bajo tensión. Se usa en piezas que trabajan a temperatura o que deben mantener su geometría con gran precisión.

Otros estados: F, O y la familia T

Los estados T5, T6 y T7 no son los únicos. La nomenclatura de tratamientos del aluminio incluye:

En fundición de aluminio, los más relevantes son el F (cuando la pieza no necesita tratamiento) y los T5/T6/T7 (cuando sí). Saber en qué estado se pide la pieza evita malentendidos: una pieza “en bruto” (F) y la misma pieza en T6 tienen propiedades muy distintas.

Qué aleaciones son tratables

Solo las aleaciones con magnesio responden bien al T6: AlSi10Mg, AlSi7Mg (A356). Las aleaciones de inyección a presión con alta porosidad de gas no se tratan a T6 sin riesgo, porque el calentamiento puede hacer que el gas atrapado forme ampollas. Por eso el tratamiento y el proceso de fundición van de la mano: si la pieza necesita T6, conviene un proceso de baja porosidad.

Cómo especificar el tratamiento

Indicar el estado de tratamiento (T5, T6, T7) en la solicitud, junto con la aleación, es clave para que las propuestas sean comparables: el tratamiento añade tiempo y coste, y no todas las fundiciones lo integran igual. Si no tienes claro el estado, la fundición verificada lo recomienda según las propiedades mecánicas que deba alcanzar tu pieza.

Cómo afecta el tratamiento al plazo y al coste

El tratamiento térmico añade horas de proceso (solubilización, temple, maduración) y, por tanto, plazo y coste. Un T6 completo es más caro que un T5; el F (sin tratamiento) es el más rápido. Conviene pedir solo el estado que la pieza necesita: especificar T6 “por si acaso” en una pieza que no lo requiere encarece sin aportar.

El orden: fundir, tratar, mecanizar

La secuencia importa. El tratamiento térmico puede deformar la pieza, así que las cotas de precisión se suelen mecanizar después del tratamiento, no antes. Si una pieza se mecaniza y luego se trata, puede salir de tolerancia. Coordinar fundición, tratamiento y mecanizado en un mismo proveedor evita estos problemas de secuencia entre talleres.

Qué estado pedir según la pieza

Como regla práctica: F para piezas no estructurales donde basta la colada; T5 cuando se busca estabilidad dimensional y una mejora moderada; T6 para piezas estructurales que deben responder mecánicamente; T7 cuando prima la estabilidad a temperatura o frente a corrosión. Si tienes dudas, describe la función y deja que la fundición recomiende el estado.

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